lunes, 18 de mayo de 2009

El Electrogay.

Como mencioné en un post anterior, he quedado fascinado por el submundo existente en la cultura gay. Hasta hace unos años, desde mi percepción, todos eran simplemente jotas, dudes que hacen cosas bien gays con otros dudes; sin embargo, poco a poco he ido conociendo una extraña taxonomía de las distintas personalidades que reinan en el extraño mundo de ambiente. En este sentido, el día de hoy he decidido iniciar un nuevo espacio en mi blog dedicado a tratar de develar los distintos gays que existen.

Existen muchas vertientes de clasificación, unas ramificaciones de otras y así sucesivamente, dando como resultado una exquisita gama de personalidades y quimeras sociales de lo más inesperadas. Tomando en consideración, que es la primera ocasión en esta sección, se la dedicaré a aquella especie que más detesto: el “electrogay”.

El electrogay, es una especie abundante, que nació como resultado de un apareamiento de una película noventera, música de los ochentas, ropa confeccionada por ellos mismos y mucha, pero mucha jotería pop plástica, con un toque de pose alternativa.

Todos nos hemos topado con un electrogay; por lo general de figura esbelta, un poco de barba matutina (a todas horas), tenis blancos de tela de cuadritos, pantalones pegados, bulto a la vista de todos y una especie de ritmo innato estilo bailarín de madonna/janeth Jackson/Paula Abdul, nos dejan en claro que no nos topamos con un joto cualquiera, nos encontramos en la presencia de un electrogay. Siempre abundantes en el porkys (existen teorías creacionistas alternas que hablan acerca de cher apareándose con un maquina de humo/música de los ochentas, dando génesis al electrogay) los electrogays pretenden saber de música e idolatran a Kubric (solamente conocen las canciones que tocan en el porkys, eyes wide shut y la naranja mecánica) y se posicionan en los niveles más elevados del mundo gay. Tienen un leve encanto genérico y por lo general son atractivos, sin embargo no tienen aspiraciones profesionales, intelectuales o sentimentales, usan drogas sin esa esperanza creativa y mórbido deseo de autodestrucción; su vida es una fiesta y por lo general llegan a conocer Europa a través de un viejo que les patrocina sus viajes a cambio de gratificación sexual sucia y que ningún individuo con autoestima estaría dispuesto a satisfacer.

Otra importante característica de los electrogay es su aspiración de artista: toman algún curso impartido por una celebridad de la localidad y hablan con desprecio del capitalismo sin si quiera conocer a Engels (a Marx lo mencionan, violan y de paso mean, con insulsas pretensiones y aseveraciones totalmente incorrectas y por demás ofensivas a cualquiera que haya asistido a la prepa).

Los años pasan, pero el electrogay se mantiene inmutable, pueden llegar a los treinta y siguen en el porkys, trabajando en telvista y con pretensiones poco realistas de lo que su vida es; terminan con panzas poco atractivas, viviendo con sus padres, escuchando la misma música y trabajando en pequeños proyectos “artísticos” locales.

El electrogay se convierte en el payaso demacrado y con lágrimas en los ojos, que nos recuerda que el tiempo destruye todo y que la fiesta de la vida debe madurar en mejores y callados tiempos. Tal cual un grafiti, nos los encontramos en el porkys, en los raves o en los callejones de la plaza como un símbolo urbano de la cultura gay, un tiempo fueron dioses y con el paso de los añois se convierten en pretenciosos, panzones y ridículamente viejos para usar pantalones pegados.

2 comentarios:

  1. Los EMOS entran en esta descripción?
    O hablarás de ellos en otro apartado?

    Che Xavier... donde te vea con pantalones pegados en el Porkys te pateo... te pateo muy fuerte el ass!! I will kick you so hard my shoe will be stuck in your throat for a week!!!

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  2. Mau:

    If by "shoe" you mean "dickie" then Yes.

    Es prácticamente de lo que esta pidiendo su limosna.

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