domingo, 3 de mayo de 2009

Un Sábado más.

Un fin de semana más, lo que significa una salida más. Este sábado decidí dejar de lado mi habitual vida nocturna en lugares marginales de los bajos mundos de Tijuana, para salir con el que parece ser mi único y último lazo con la vida gay: mi amigo Carlos.

Como nota rápida, permitanme señalar que mi amigo Carlos es un tanto "intenso"; solamente visita bares gay y tiene un tanto la moral relajada. Consecuentemente, mis salidas con él se resumen en un sinnúmero de guarradas de lo más vulgares con continuas implicaciones fálicas y por demás políticamente incorrectas. Decídimos ir a uno de esos bares que tienen show trasvesti de tres pesos, jotas para aventar al cielo y cuartos oscuros tipo la película "irreversible" pero sin los decabezamientos con extinguidores y esas cosas.

La noche comenzó lenta, llegamos al bar y comenzamos a beber; al cabo de dos caguamas, nos encontrabamos en un mar de cuasi hombres "perreándose" los unos a los otros, intenando bailar esas raras combinaciones de música y alaridos electrónicos que parecen el común denominador de todos esos disque llamados djs. Mi desconcierto había quedado en el olvido al igual que en alguna ocasión quedó en el olvido el morbo por el mórbido contexto que me rodeaba.

Seguí tomando y mi vejiga empezó a llamarme la atención, fui al baño y lo inevitable pasó. Mi buen amigo, se había adentrado en las oscuras profundidades de aquellos cuartos, en busca de "hombres". Yo, ante mi sentimiento de misantropía, mi repulsión a ser tocado por desconocidos y mi falta de interés en aventuras, decidí quedarme afuera y esperar a mi que mi buen amigo liberara sus bajos instintos y saciara su sed de macho.

Y pasaron, una, dos y tres caguamas. Me empecé a sentir mareado, mis pies dolían y estaba a cinco minutos de prostituirme por un cigarro, cuando sale; yo permanecía sentado, esperando con un nauseabundo sentimiento de asco ante la comunidad gay y su expresión barata mexicana, mi amigo salió y exaltado me comenzó a contar de sus aventuras: describió a un hombre buenísimo, de gran espalda, brazos fuertes, pectorales de dios griego y rostro de ángel, camiseta blanca sin mangas y pantalones bajos.

Escuchaba sus palabras, pero mi grado de alcoh0lización, transformaba cada expresión en una extraña conjugación de palabras aleatorias sin sentido o trasfondo, una cosa era clara: no me encontraba en condiciones de manejar.

Decidimos tomar la alternativa responsable, bailar hasta disipar un poco el efecto del alcohol en organismo. Intentaba bailar, con mi panza botada de tanta bebida embriagante. cuando me percaté, que un fulano nos veía fijamente. De repente fui jalado por mi amigo y me dice: "no mames, es el fulano del cuarto". Volteo y la descripción realizada anteriormente, solamente encajaba en la ropa. Se trataba de un fulano de piel blanca, de facciones toscas y no agraciadas, brazos descubiertos, flacidos y llenos de estrías post embarazo, y panza chelera abultada y grande, que bien podría pasar por un tumor de esos de los que salen en "al rojo vivo" o en los tabloides amarillistas.

El efecto del alcohol menguó y maneje (no recuerdo cómo, pero llegué bien). Después de llegar, tener retrospéctiva de mi noche, asaltar el refrigerador y sentirme repudiado por mi falta de éxito en la vélada anterior, dormir algunas horas, he llegado a una conclusión: los cuartos oscuros son oscuros por que la gente que entra a ellos es fea, muy fea, huele mal, no tiene muchos neuronas vivas y probablemente tienen ladillas (sin intención de ofender a mi amigo, que por lo menos no tiene ladillas y tiene algunas neuronas activas, a diferencia de él (que es pasivo, burn!!!!) ).

Al final creo que es gente que siente ansia por contacto, dejar su enajenación diaria, evadir sus necesidades de afecto, con compulsiones vacías, hasta tener aquella contracción involuntaria que conocemos como orgasmo. Y no me malentiendan, pues envidio a aquellas personas, que saben qué es lo que quieren, encajan con la infraestructura creadas por ellos mismos y han logrado ser uno más.

Por otro lado, estoy yo, que no puedo evadir mi realidad, jamás he tenido un novio de verdad y no paso de rodearme de sarcasmo y comentarios malintencionados acerca de las demás personas.

Un sábado más en la patética existencia de Xavier Sainz, que no termina de ser verdaderamente gay.

4 comentarios:

  1. me agrada tu forma de redactar: clara, sarcastica y divertida.

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  2. Dude:
    No era IT?? o El Jainito?
    Tu amigo Carlos te los quiere bajar. Pelea como el "hombre" que eres...
    Y para "Palomita Buena Onda": A nadie le interesa si te gusta su manera de redactar!!! Duh! es obvio, si no te gustara, no leyeras.

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  3. jajajajajaaj que te puedo decir, si mil veces me quede instisfecho con solo mirar.... besos dobles!

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