viernes, 15 de mayo de 2009

Escenario

El tiempo destruye todo. Jamás seremos lo que fuimos y lo único que queda es el anhelo de lo que queremos ser. Cada experiencia, vivencia, aventura e inclusive respiro, nos acerca hacia nuestro inevitable destino. Lo único que verdaderamente perdura, son las personas que nos acompañan en este viaje, vamos añadiendo uno a uno a aquellos magnificos individuos que llamamos amigos y poco a poco se convierten en parte de nosotros. El día de hoy, recuerdo un episodio divertido de mi vida, en el cual conocí a mi mejor amigo; como la mayor parte de mi vida, el cuadro en que se desarrolla esta historia es algo bizarro y lleno de sarcasmo e ironía.

Escasos 19 años tenía en aquel momento, fui reclutado para realizar la redacción de una nueva publicación con temas de interés de la localidad. El primer día de trabajo llegó, me presenté puntual, la oficina era modesta y solamente se componía de dos escritorios: uno destinado para mí y otro para el diseñador.

Transcurrieron los días sin más excitación que el escribir notas basadas en relatos viejos acerca de la escasa tradición de la apasible y siempre encantadora Tijuana. Llegaba, escribía y me retiraba, mi única compañía era aquel enigmático individuo que había pasado a la categoría de mueble y del cual conjeturaba preferencias y me expresaba para mí mismo con algo de desdén. Literalmente, las únicas líneas que compartiamos a lo largo de 7 horas eran: "buenos días" y "nos vemos".

En retrospectiva, creo que hubo un esfuerzo compartido por no entablar amistad, por tratar de manejarnos con notable estoicismo y ser completamente anónimos. Sin embargo, el destino tiene maneras muy graciosas de hacernos comer nuestras palabras, intenciones y deseos.

Era un sábado y estabamos en calidad de decoración en aquella oficina, pues creo que ninguno de los dos hacía algo productivo; no obstante, nuestra compartida misantropía y deseo de conservarnos totalmente impersonalizados nos llevaba a divagar en actividades ociosas en el mundo cibernético, fue entonces, cuando se fue la luz. Viéndonos forzados, no sin oposición, pues pasamos como cuarenta minutos sin decir palabra alguna y literalmente haciendo nada, a entablar una conversación.

Total, empezamos a hablar de música, goldfrapp específicamente. Después de dos horas de agradable conversación, llegó el dueño de la revista y sorprendido nos vio conversando, uniéndose a la conversación.

En las semanas siguientes, empezamos a desarrollar pequeños rituales: comer pollo piña sabor a rata húmeda del lugar de abajo de la oficina, imitar a la chinita que nos atendía: "polo pina" decía al momento en que cruzabamos la puerta y ver videos de lo más guarros en youtube, como thalia recogiendo una púlsera del lodo en "Marimar", y sin olvidar los legendarios jueves de miniconcierto de una estación de lo más naca.

Con el tiempo, áquel individuo que veía con desconfianza y múltiples sospechas (siempre pensaba: "este es joto, alternativo y lo que quieras pero jota") se fue convirtiendo en un buen amigo, con el que viviría noches divertidas, bizarras y guarras; con el que aprendí que lo único mejor que un vodkaberry son dos vodkaberry, que si vas a vomitar en un taxi lo tienes que hacer en silencio y mil agachado y que puedes hacer de cualquier hombre un pedazo de carne babeante con unas cuantas miradas coquetas, aparente sentido incomodidad y el comentario adecuado.

Como ya mencioné el día de hoy es mi mejor amigo, y pese a que no vive más en la ciudad, siempre lo recuerdo y lo tengo presente. Ha pasado a ser más que un amigo, es familia (y sí, mis hermanos lo quieren más que a mí) es parte de mi vida y lo seguirá siendo.

Y gracias a dios, pues es con el único con que puedo asquearme y quejarme del repugnante mundo gay tijuanense, salir un sábado por la noche a los bares jotos de la ciudad, ver a casi todo el presente con un aire de superioridad y jurar que nunca volveremos (siempre volvemos).

4 comentarios:

  1. jajajaajaj ya lo ves, la vida es así...

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  2. Really?
    I mean... really?!?!

    Sta bien, pero tambien te falta escribir una nota sobre tu mejor amiga Cyndy!!!

    Uuuuuh my best friend Cyndy!! Uuuuuuuh!!
    jajajaja

    Peace!

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  3. Nah!!!

    No se que es peor! Que hables de tu preferencia por los vodkaberry (jotaaazo!) o de que nos digas como seduciste al Tipo-Tipa de la oficina.

    Ya sabia yo que esos giños no eran un tic nervioso!

    Por cierto, lo he extrañado, oh yes! cuando abrí mis ojitos a la 1:13 pm y me di cuenta que estaba en mi camita y no degustando un lonchesito con mis camaradas en mi auto, me volví a dormir. See ya monday!

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  4. Aw! I love you both!
    Yo también extraño al cabroncito ese...
    Besos!
    C

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