Tomando en consideración mi falta de habilidad social y mi arraigado sentimiento de incomodidad en el mundo gay; el lazo más fuerte que mantengo con esa vida, no es verdaderamente un lazo, sino más bien una ilusión que me permite visualizar e idealizar a las personas y mantener esa gota de fé que tengo en la humanidad: el Internet.
Lo bonito del Internet no es el photoshop, la posibilidad de burlarte de los demás o el aparentar el ser alguien que no eres. La belleza del internet reside en lo platónico, en lo que no conocemos, lo que Marx llamaría fetichismo. Y como resultado ese primer y probablemente único verdadero link, ha resultado el amor.
Hoy amo a un pelado. El hombre es un desastre, vive inmerso en una neurosis autoinfligida y con una singular idiosincracia, que resultan en un hombre inteligente, sensible, guarro, pero sobre todo ideal. Odia las universidades autónomas y tiene como mil celulares, me da el avión y duda de cada una de mis palabras de amors y devoción.
El pelado hoy ha dejado de ser un mortal y se ha convertido en un ideal, en una figura platónica que no hace más que hacerme sonreir y querer enamorarme de verdad.
A pesar del sentimiento de nostalgia que me aborda cada vez que pienso en la distancia, las direcciones de nuestras vidas, el hecho de que soy egresado de una autónoma; hoy dedico este post a lo que éste individuo representa para mí: representa la posibilidad de enamorarme y tener sexo candente.....
lunes, 11 de mayo de 2009
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EW!
ResponderEliminarEspero que no sea tu Waterloo...
ResponderEliminarBesitos, Cristina